- Busca «Move8» en tu bandeja — puede que el email solo esté enterrado.
- Revisa la carpeta de spam/correo no deseado. Los emails automáticos a veces aterrizan ahí.
- Revisa cualquier otra dirección de email que uses — tu fisioterapeuta puede tener registrada una dirección más antigua.
- ¿Sigue sin aparecer? Pide a tu fisioterapeuta que reenvíe el programa. A él le basta un clic. Nota: reenviar crea un enlace nuevo y el antiguo deja de funcionar — a partir de entonces, usa siempre el email más reciente.
Para evitarlo la próxima vez, guarda la página de tu programa en marcadores en cuanto la abras.