72 horas después de Hyrox: qué hacer y qué no
Hyrox lo deja todo cansado a la vez. Una guía sencilla de qué hacer y qué no durante los tres primeros días, desde la meta hasta tu primera sesión suave.
Escrito por el equipo de fisioterapia de Move8
Terminar un Hyrox es un tipo particular de cansancio. Un maratón vacía sobre todo las piernas; un Hyrox vacía piernas, espalda, agarre y pulmones en la misma hora, y luego te pide que lleves una bolsa hasta el coche. Lo que hagas en los próximos tres días decide si la semana siguiente la pasas recuperándote o arrastrándote.
La buena noticia: el plan es simple, y la mayor parte consiste en no hacer cosas.
Las tres primeras horas
Sí: sigue caminando diez minutos después de la meta, quítate la ropa mojada y come algo en la primera o segunda hora: carbohidratos más 20 a 40 g de proteína, un bocadillo y un yogur bastan. Bebe en pequeñas cantidades, idealmente algo con un poco de sal. Después siéntate, come bien y disfrútalo.
No: desplomarte en el suelo y quedarte ahí una hora, conducir dos horas a casa sin parar a caminar, ni que la primera bebida de la celebración sea alcohólica. El cuerpo está intentando rehidratarse y repararse; dale ventaja antes de la fiesta.
Horas 3 a 24
Sí: pon las piernas en alto veinte minutos por la tarde, mueve con suavidad cada articulación por su recorrido antes de acostarte y busca una noche larga, de ocho a nueve horas si puedes. Cuenta con despertarte con rigidez; es la respuesta normal a una cantidad inusual de trabajo, no una señal de que algo salió mal.
No: salir a "soltar las piernas" esa misma tarde, estirar a fondo músculos doloridos ni quedarte seis horas seguidas sin moverte. Paseos cortos por casa cada hora ganan a un descanso largo.
Día dos, de 24 a 48 horas
Suele ser el pico de las agujetas. Las escaleras son un proyecto, sentarse requiere planificación y el empuje de trineo es un recuerdo vívido en tus muslos. Todo es lo esperado, y a partir de aquí mejora.
Sí: da un paseo de 20 a 30 minutos o pedalea suave, mantén proteína en cada comida y, si tienes rodillo, úsalo con suavidad en muslos y gemelos. Una ducha caliente está bien; un baño muy caliente ayuda menos de lo que la gente cree.
No: juzgar tu forma por cómo te sientes hoy, comprobar si las piernas aún funcionan con una serie de wall balls ni apuntarte a la próxima prueba mientras sigas con agujetas. Las decisiones del día dos rara vez son buenas.
Día tres, de 48 a 72 horas
Sí: si bajas las escaleras con normalidad, sal a trotar suave 20 minutos o nada relajado; si no, repite el día dos. Dedica diez minutos a anotar tus parciales mientras están frescos: qué estación te costó más tiempo, dónde se fue la respiración, qué dosificarías distinto. Esa nota vale más que cualquier sesión de entrenamiento esta semana.
No: ninguna sesión dura, nada de levantar pesado ni de volver al trineo. Setenta y dos horas bastan para que pase el cansancio agudo; no bastan para la reparación profunda.
Señales de que tu cuerpo quiere más tiempo
Casi todo lo que sientes en estos tres días son agujetas normales: sordas, en ambos lados, mejorando cada día. Presta más atención cuando no sea así:
- Agujetas que al tercer día siguen empeorando en lugar de mejorar
- Dolor claramente de un solo lado, agudo o situado en una articulación y no en un músculo
- Hinchazón que no baja de una noche a otra
- Cualquier cosa que cambie tu forma de andar
- Un pulso en reposo todavía muy por encima de lo normal, mal sueño o falta de apetito
Ninguna de estas señales es motivo de pánico, pero todas significan que debes mantener las cosas suaves y esperar. Si en una semana no se ha calmado, pide a alguien cualificado que lo mire en lugar de entrenar por encima.
Después de las 72 horas
La primera semana sigue suave: carreras cortas, paseos, movilidad. En la segunda, recupera la fuerza a un 60 por ciento de tu carga habitual y añade una sesión corta de series. En la tercera puedes entrenar con normalidad, y en la cuarta estás a punto para planificar el siguiente bloque. Un Hyrox cuesta unas dos o tres semanas de entrenamiento completo; recuperarte bien es la manera de asegurarte de que mereció la pena.
Este artículo es educativo y no sustituye un diagnóstico médico ni el consejo de tu fisioterapeuta.
